18 de marzo de 2026.
La compañía Lizt Alfonso Dance Cuba (LADC) llegará a la Sala Avellaneda del Teatro Nacional los días 21 y 22 de marzo para presentar Alas, una de las obras más aclamadas de su repertorio. La pieza regresa con música en vivo y un elenco renovado, reafirmando la vitalidad de un espectáculo que, desde su estreno en 2006, ha conquistado al público dentro y fuera de Cuba.

Concebida como un canto a la espiritualidad del ser humano, Alas obtuvo el Primer Premio de Coreografía de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en el año de su debut, reconocimiento que consolidó su impacto dentro del panorama danzario cubano.
En un reporte difundido por la institución en redes sociales, la maestra Lizt Alfonso expresó que Alas conserva su fuerza y no pierde vigencia porque dialoga con temas esenciales del ser humano. Según explica, la obra narra el proceso de crecimiento y aprendizaje del individuo. “Alas habla del deseo de volar cada vez más alto y de que nadie te ponga topes”, afirma.
Su primera parte aborda este recorrido desde una perspectiva dramática, reflejando la relación del ser humano con la sociedad. La segunda, en cambio, se sumerge en el humor y el choteo cubano, mostrando —como señala la directora— “la misma historia, pero desde la risa, desde esa manera tan nuestra de enfrentar la vida”.
La temporada en el Teatro Nacional llega luego del éxito de “Alas por dentro”, una propuesta especial que permitió al público recorrer la sede de la compañía y vivir una experiencia íntima con la obra. Sobre esta iniciativa, Alfonso explica que no se trató solo de ver un espectáculo, sino de entrar en el corazón creativo de LADC.
El público tuvo acceso al edificio de cuatro plantas ubicado en Compostela 659, entre Luz y Acosta, en La Habana Vieja, donde la compañía desarrolla su vida creativa cotidiana. Allí pudieron conocer el espacio donde nació Alas, asistir a un ensayo convertido en función y, finalmente, conversar con los intérpretes que participaron en la obra desde sus inicios.
Cada presentación reunió a 100 espectadores, quienes pudieron dialogar directamente con los bailarines y creadores. Ahora, la compañía vuelve al gran escenario para que un público más amplio pueda disfrutar de la obra.
Fundada en 1991, LADC es una de las agrupaciones danzarias más emblemáticas de Cuba. Su estilo fusiona ritmos flamencos, cubanos y de diversas tradiciones del mundo, sello que le ha otorgado prestigio internacional.
La compañía se ha presentado en importantes escenarios de América, Europa y Asia, y mantiene un firme compromiso con la excelencia artística, la formación de jóvenes bailarines y la celebración de la identidad cubana y universal.
